El palacio de Aigai, situado en la actual Imathia, se alza sobre la colina de la acrópolis, señalada por un roble centenario. Esta magnífica obra de Filipo II, completada antes del 336 a.C., ocupa unos 9.250 m², tiene dos plantas y un pórtico monumental que combina los estilos dórico e jónico. El palacio destaca por su grandeza y claridad de formas, superando a otros palacios helenísticos. El patio cuadrado con pórtico columnado, los salones de banquetes con refinados mosaicos, la cúpula de carácter sagrado y la terraza con vistas panorámicas muestran el corazón funcional y político del reino. Los avanzados sistemas de agua y alcantarillado reflejan también la innovación tecnológica de la época.
La arquitectura combina espacios privados y públicos con impresionante precisión geométrica, haciendo del palacio un lugar a la vez monumental y funcional. Durante la época de los Antigónidas se añadió un ala nueva, pero la destrucción por los romanos en el 168 a.C. marcó el fin de la residencia real. A pesar del deterioro, el lugar conservó su carácter sagrado, conocido en época bizantina como Palatitzia, y ha sido excavado sistemáticamente desde 1961, preservando la idea del centro absoluto de poder, grandeza y proyección cultural de Macedonia.
http://odysseus.culture.gr/ Συντάκτης Αγγελική Κοτταρίδη, αρχαιολόγος