La Vía Sagrada unía la entrada del santuario de Apolo con el templo y el Altar de los Quíos. Era el principal recorrido ceremonial del santuario y por ella transitaban los peregrinos y los teópropos que acudían a consultar el oráculo de la Pitia. Quienes gozaban del privilegio de la promanteia podían saltarse el orden de espera. La primera Vía Sagrada fue trazada en la época arcaica, mientras que el pavimento actual pertenece al período protobizantino. Se construyó reutilizando elementos arquitectónicos de edificios más antiguos y continúa siendo recorrido por los visitantes del yacimiento arqueológico. La Vía Sagrada ascendía a lo largo de unos 200 metros y estaba flanqueada por estatuas, ofrendas votivas y tesoros de las ciudades-estado griegas. Estos monumentos conmemoraban victorias, acontecimientos políticos o expresaban gratitud a Apolo. Las dedicaciones más importantes se encontraban frente al templo y al altar, junto con el monumento ofrecido por todos los griegos tras su victoria en la batalla de Platea.
http://odysseus.culture.gr/ Συντάκτης Σ. Ραπτόπουλος, αρχαιολόγος
https://delphi.culture.gr/ ΤΑΠ, Δ/ΝΣΗ ΔΗΜΟΣΙΕΥΜΑΤΩΝ, “ΔΕΛΦΟΙ”, 2019